Unos abogados de inmigración formarán a los inmigrantes

Un grupo de abogados de inmigración ha decidido organizar unas jornadas destinadas a la formación de la población inmigrante, de tal modo que les resulte fácil moverse por España. Estas jornadas han sido organizadas y llevadas a cabo por el mencionado grupo de abogados de inmigración, celebrándose en la ciudad de Granada. Este es el primer programa de este tipo que se imparte en Europa. Se trata de unas charlas formativas en torno a los aspectos jurídicos que la población inmigrante ha de tener en cuenta para desenvolverse en España. De este modo se les facilita, al menos a este nivel, su futura integración laboral. Bien, nosotros como abogados de inmigración encontramos un aspecto positivo a esta iniciativa y otro que, sin ser negativo, tampoco es positivo.

Como abogados de inmigración aplaudimos la formación

En efecto, tal y como reza el título de este epígrafe la formación jurídica destinada a que la población inmigrante pueda desenvolverse fácilmente en España nos parece una buena idea. Es bastante positiva y decimos esto con conocimiento de causa, ya que en muchos casos, muchos de los problemas con los que se encuentra este grupo de población se deben al desconocimiento de las normas legales más básicas desde el punto de vista del ciudadano foráneo. De hecho, el conocer las cuestiones jurídicas relativas a su situación como inmigrante puede ser útil desde más puntos de vista que el laboral.

Lo que no es positivo ni negativo

Lo que de esta iniciativa no sabemos cómo considerar es el objetivo de que esta formación en cuestiones jurídicas sobre inmigración pueda facilitar la integración laboral. Es decir, en determinadas circunstancias sí que la favorecería; en las circunstancias actuales no la favorecería demasiado y no porque esta formación sea inútil, sino porque lo principal para favorecer la integración laboral es que haya puestos de trabajo disponibles. Sin embargo, sabiendo que tenemos un 27,1 % de paro en nuestro país, no podemos considerar positivo este objetivo, tampoco lo podemos considerar negativo, simplemente lo podemos considerar como ilusorio. Desde esta perspectiva podría ser mucho más positivo enseñar las leyes de extranjería de aquellos países a los que está emigrando la población española, impartiéndole esta formación tanto a la población inmigrante como a la población española. No obstante, esto último lo decimos en calidad de ciudadanos, no de abogados de inmigración.

 

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