Abogado de extranjería timaba a sus clientes

Un abogado de extranjería se dedicaba a timar a sus clientes. Lo cierto es que es una auténtica vergüenza, aunque el abogado se haya declarado culpable de los hechos por los que se le imputaban. En cualquier caso vamos a narrar brevemente la historia de este ex abogado de extranjería.

Un abogado de extranjería demasiado listo

Nuestro personaje llevaba su actividad en la provincia de Huelva. En el año 2008 nuestro pícaro abogado de extranjería se puso en contacto con cuatro inmigrantes: uno de nacionalidad pakistaní y tres de nacionalidad colombiana. A cada uno de ellos le solicitó un pago de entre 1.000 y 3.000 euros para la realización de los trámites que permitieran la regularización de su situación o la de sus familiares. Por supuesto, nuestro pícaro letrado no solo no realizó el trabajo por el que había cobrado, sino que en el momento de cobrar aquellas sumas por ese trabajo no realizado sabía que no lo iba a realizar. En total se agenció 5.800 euros.

El abogado de extranjería se ve obligado a confesar

Hemos de decir que nuestro ex colega era un delincuente de poca monta, a la luz de lo que hemos podido saber. En primer lugar, la cantidad estafada es demasiado pequeña para los cuatro años de cárcel y la inhabilitación para ejercer de abogado que en un principio pedía pare él la Fiscalía. En segundo lugar, ha sido atrapado con mucha facilidad. Sin embargo, eso no justifica su conducta. No obstante, este abogado de extranjería delincuente ha decidido confesar, de modo que la Fiscalía ha reducido la petición de cárcel de cuatro a dos años. Asimismo, de pedir su inhabilitación para la profesión de abogado, ha reducido esta inhabilitación a los asuntos relacionados con la inmigración y la extranjería.

Para tal reducción de la petición de la condena por parte de la Fiscalía ha hecho falta más que la conformidad con los hechos de nuestro pícaro amigo. En efecto, este ingresó además 5.800 euros a las personas que había estafado en concepto de indemnización. Han sido ambas cosas las que han sido consideradas como atenuantes por la Fiscalía.

El abogado de abogado de extranjería sin moral

Pensamos que la razón por la que este hombre ha admitido su culpabilidad ante la Audiencia Provincial de Huelva su abogado le ha recomendado que, tal y como estaba la situación, lo mejor para él era confesar. Lo cual quiere decir que aunque desde un punto de vista jurídico la confesión sea tomada como un atenuante, lo cierto es que desde un punto de vista ético su comportamiento sigue siendo deleznable.

 

 

 

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